Propiedades de la leche de almendras y sus beneficios

Aunque parezca muy curioso, se puede obtener leche a través de las almendras, obteniendo una leche muy rica y sana. En este artículo os hablaremos de las propiedades de la leche de almendra, sus beneficios y os facilitaremos una receta para prepararla en la comodidad de vuestros hogares.

Propiedades de la leche de almendras

  • Minerales: Es un alimento que resulta sobre todo muy rico en potasio, con la presencia de otros minerales como son el hierro, sodio, magnesio, zinc, yodo y algo de fósforo.
  • Vitaminas: Resulta especialmente rica en vitaminas del grupo B, en especial B1 y B2. En menor cantidad tenemos la presencia de la vitamina E.
  • Carbohidratos: Es un alimento muy bajo en grasas y calorías, con una fuerte presencia de fibra, lo que la convierte en un alimento saludable para muchas partes de nuestro cuerpo.

Veamos, entonces, cuales son los beneficios de la leche de almendras:

Regula el tránsito intestinal: Al ser un alimento muy rico en fibra, asegura que el tránsito por los intestinos sea óptimo, pudiendo solucionar problemas de diarrea o estreñimiento.

Previene el cáncer de colon: Cuando los alimentos pasan por nuestros intestinos, liberan unas toxinas que pueden dañar las células que allí se encuentran. Gracias a la fibra esas toxinas son eliminadas por completo. Esta leche, al igual que la leche de alpiste, se recomienda como remedio casero para el colón, ya que ayuda a combatir y prevenir muchas otras molestias relacionadas con el colón, no solo el cáncer.

Buena para los intolerantes al gluten y a la lactosa: En el primer caso, la almendra no contiene gluten, por lo que es perfecta para los celiacos. En el caso de los interesantes a la lactosa, contiene muy bajos niveles, por lo que quienes no sufran una intolerancia muy elevada podrán beberla sin problema.

Reduce el colesterol: Al contener hipocolesterolemiante, reduce los niveles de colesterol en la sangre al comer otros alimentos, permitiendo absorberlo mejor para luego expulsarlo.

Ayuda al corazón: Como hemos dicho antes, un beneficio de la leche de almendras es que reduce el colesterol, pero no solo eso, sino que también gracias al alto contenido en potasio se asegura que la actividad eléctrica del corazón sea la correcta y funcione como es debido. Esto es debido a su alto contenido en vitamina B, que también puedes encontrar en la leche fermentada y vegetales como la acelga y el repollo. Estos alimentos son ideales para prevenir enfermedades relacionadas con la presión arterial.

En dietas es un gran aliado: Para quienes sufran de sobrepeso, es un alimento muy bueno para perder peso, debido a que contiene muy pocas materias grasas.

La bebida ideal tras una operación: Cuando una persona es operada, necesita de alimentos que sean de fácil digestión. Entre las propiedades nutricionales de la leche de almendra encontramos que es rica en fibra, lo que ayuda a que la digestión sea muy sencilla y ligera.

Mejora la circulación de la sangre: Al ser rica en vitaminas del grupo B, ayuda a fabricar nuevos glóbulos rojos que mejora la circulación de la sangre, logrando de este modo que no se formen coágulos.

Combate los radicales libres: Los radicales libres están presentes en todos los alimentos que consumimos, y dañan nuestras células. Y es gracias a la vitamina E que podemos combatirlo, y como en este alimento está muy presente, es ideal para esta labor.

Mejora el crecimiento muscular: Una de las funciones del potasio es ayudar con el desarrollo muscular, el mineral que es la propiedad nutritiva de la leche de almendra más importante. Una dieta variada con alimentos con alto contenido de potasio te ayudará con a tu rutina de musculación. Algunos de los alimentos más recomendados para este tipo de dietas son: la chirimoya, el rábano y la guayaba.

Si queréis prepararla en casa, con esta receta de leche de almendra la podréis preparar en un pis pas:

Ingredientes:

  • 1 taza de almendras sin tostar ni salar.
  • Un bol con agua para remojar.
  • 6 tazas de agua para la leche.

Preparación de la leche de almendras:

  1. La noche anterior al preparar esta receta, tendremos las almendras en remojo en el bol con agua toda la noche. Si hace mucho calor meterlas en la nevera.
  2. Al día siguiente las colamos, enjuagamos bien y las ponemos en la licuadora con el resto de agua, programando el aparato por unos cinco minutos.
  3. Colocamos de nuevo la leche que hemos obtenido en una botella y a la nevera para que esté bien fresquita cuando la vayáis a tomar.

Como habréis podido apreciar, las propiedades nutricionales de la leche de almendra son estupendas para nuestro cuerpo y organismo, así que no dudéis en probarla, porque es muy sabrosa y nutritiva.

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