Los beneficios de la actividad física para tu cuerpo y mente

Cuando nos preguntamos qué es la actividad física, lo primero que aparece en nuestra mente es la idea de cualquier ejercicio que nos ayude a perder peso y estar en forma. Sin embargo, mover nuestro cuerpo de manera frecuente no solo es bueno para nuestra salud física sino también para nuestra mente.

Sabemos que ejercitarnos nos ayuda a reducir la tensión, pero nuevos estudios evidencian que la relación entre ambos aspectos es tan fundamental que, incluso, la actividad física nos protege del estrés ayudando a nuestra mente y nuestro corazón a disminuir los efectos negativos de la exposición frecuente a situaciones tensas.

Son muchas las razones para volvernos un poco más activos. Algunos de los beneficios del ejercicio sobre nuestro organismo son:

  • Mejora la circulación de sangre y el oxígeno por todo el cuerpo.
  • Previene infartos del miocardio y accidentes cerebro vasculares. .
  • Regula la tensión arterial.
  • Reduce el colesterol en sangre.
  • Mejora el funcionamiento del sistema nervioso, circulatorio, digestivo, reproductor, respiratorio, endocrino y muscular.
  • Incrementa el Índice de masa muscular.
  • Reduce el índice de masa grasa.
  • Fortalece huesos y articulaciones.
  • Beneficia una buena postura.
  • Mejora la flexibilidad articular y la elasticudad muscular previniendo la rigidez corporal.

Pero no se trata solo de mejorar nuestra salud corporal o reducir el estrés, el ejercicio también favorece nuestros niveles de concentración, y es que tras practicar cualquier actividad física liberamos hormonas que nos hacen estar de mejor humor y que incrementan nuestra capacidad de atención para realizar tareas cotidianas.

actividad física mejora la concentración

El ejercicio mejora la concentración

Todas las instituciones de educación primaria y secundaria del mundo tienen algo en común: una pausa al mitad del día para realizar actividad física, compartir con otros compañeros y desconectar por algunos minutos del aprendizaje.

¿Os acordáis que al volver a clases nos sentíamos frescos y con ganas renovadas de aprender? Los profesores de física saben explicar la razón, y es que después de la actividad física nuestra mente funciona mejor y el cuerpo se siente más activo y más trabajador, así nos sentimos llenos de energía y listos para realizar nuevas actividades mentales. Nuestra memoria funciona mejor, y la mente percibe bien todo tipo de información. Incluso las actividades mentales en conjunto con las actividades físicas luego favorecen la capacidad de fijar mejor la nueva
información que recibimos.

Conociendo todos estos factores favorables entendemos las razones por las cuales la actividad física influye positivamente en nuestro estado mental, sicológico y social. Darle un espacio al ejercicio en nuestra rutina diaria no solo nos ayudará a estar más sanos o contar con un peso adecuado, sino también a rendir mucho más en nuestro trabajo y tareas cotidianas. No olvidemos aquella sabia premisa de la Antigua Grecia: “mente sana en cuerpo sano”.

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