Ideas para pintar las uñas con agua

Pintar las uñas con agua es siempre una buena idea

En más de una ocasión te habrás preguntado cómo famosas de la talla de Jennifer López o Britney Spears pueden presumir de unas uñas con diseños tan espectaculares. No cabe duda de que las celebrities se rodean de los mejores profesionales del mundo de la estética femenina, pero no hace falta tener los conocimientos de Picasso para crear verdaderas obras de arte sobre las uñas.

La técnica de pintura con agua está al alcance de todas, incluso a la de aquellas chicas que no tienen demasiada experiencia en con el nail art pero sí la suficiente imaginación y buen gusto como para crear diseños con mucha personalidad.

Con agua, un palillo y tus esmaltes de color preferidos conseguirás convertirte en toda una artista en la decoración de uñas. Por este motivo pintar las uñas con agua resulta tan buena idea: es sencillo, rápido y económico. En muy poco tiempo lucirás unas manos como recién salidas de un centro de estética.

Pasos para que tus ideas se materialicen en unas uñas pintadas al agua

Lo primero que debes tener claro es el concepto que quieres reflejar en tus uñas. Eso te facilitará mucho la labor a la hora de mezclar los colores en el agua y utilizar otras herramientas (esponjas, brochas o palitos de madera) en caso de que sea necesario.

Para empezar desde lo más básico te recomendamos que inicialmente utilices una combinación simple. Por ejemplo el violeta y el fucsia, dos tonalidades que están muy de moda. En un recipiente con agua vierte de manera alternativa una gota de cada color de esmalte dejando que la primera gota se expanda sobre la superficie del agua antes de verter la segunda.

Verás cómo sin necesidad de hacer nada más se irán dibujando una serie de círculos concéntricos que pueden ser la base de tu diseño. Si lo deseas, haz formas sobre estos con un palillito y obtendrás nuevos dibujos.

Protege la piel de tus dedos con cinta adhesiva de tal manera que solo quede al descubierto la uña y apoya cada una de ellas sobre esa superficie. De este modo el dibujo quedará adherido a la uña.

Otro proceso más sencillo es el de utilizar un poco de esmalte de color y a continuación una gota de acetona. Sumerge la uña en la mezcla y al extraerla se habrá quedado fijado sobre esta un color con originales salpicaduras.